El hermano Alois envió este mensaje a los responsables de la Iglesia y a los amigos de Noruega:
«Con todos nuestros hermanos en Taizé, compartimos la dificultad que golpea a Noruega, porque saben cuánto queremos a su país. Nuestros corazones sufren y lloran con los que sufren. Desconcertados por semejante sufrimiento, querríamos ser testigos de la compasión de Dios y querríamos, por medio de nuestra oración, sostenerlos en su pena, a la Iglesia en Noruega, a tantos jóvenes, y a todo el pueblo noruego.
En la iglesia de Taizé, le confiamos a Dios todas las víctimas con esta oración:
Cristo Jesús, te confiamos a las víctimas del atentado en Noruega. Frente al sufrimiento del inocente quedamos desconcertados. Nos volvemos hacia ti, y del fondo de nuestro corazón te pedimos: acoge en tu Reino a los que murieron, permanece cerca de sus familias y sostiene a los que procuran consolarlos en su duelo.