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La vida en Taizé : Relatos y testimonios

A lo largo de todo el año, esta página será actualizada regularmente con noticias acerca de la vida en la colina.

Septiembre: Ecos del grupo de reflexión “hacia una nueva solidaridad”

Durante todo el verano, los jóvenes que deseaban podían participar en un grupo de reflexión en torno a la " Carta de 2012-2015 " escrita por el hermano Alois. El objetivo de este grupo era no solo compartir ideas y experiencias, sino también para preparar un taller al final de la semana, para todos los otros jóvenes presentes en Taizé. El grupo a menudo se enriqueció con la participación algunos invitados especiales que pasaron por Taizé durante unos días.

Entre quienes fueron invitados estaba la hermana Cécile Renouard quien habló sobre la ética en la economía, basada en sus experiencias en diferentes países del hemisferio sur. El jesuita Henri Madelin habló acerca de la acogida a los refugiados e imigrantes. Jonathan Miles dió el testimonio de « Shevet Achim » una organización con raíces portestantes en Estados Unidos, que ha hecho posible que los niños de palestinos de Irak y Siria fueran operados del corazón en hospitales Israelíes.

Los voluntarios que vivieron un mes en Huelva, España, hablaron de sus experiencias junto con el párroco que esa semana pasaba por Taizé, El diputado del parlamento europeo Philippe Lamberts facilitó un intercambio acerca de la responsabilidad cristiana en la búsqueda del bien común. Y en septiembre el último de los invitados fue el obispo de Orán, Argelia, Jean-Paul Vesco quien ayudó a los jóvenes a reflexionar sobre los posibles canales de diálogos entre creyentes de diferentes religiones.


Agosto: Un verano muy ecuménico en Taizé

En agosto, los visitantes fueron aún más numerosos que en julio. En la semana de más afluencia del año, la Iglesia de la Reconciliación y las extensiones no fueron suficientes para albergar a todos los que estaban allí. Algunos hermanos se unieron a los jóvenes en una gran tienda cercana para acompañarlos en la oración retransmitida en directo.

Este verano también ha estado caracterizado por una hermosa diversidad religiosa. Un año más vinieron muchos jóvenes de Rumania, Ucrania, Serbia, Rusia y Bielorrusia, entre ellos una gran mayoría de cristianos ortodoxos a menudo acompañados por un sacerdote. Varios obispos anglicanos y protestantes vinieron con grupos de jóvenes. También estuvo con nosotros el Obispo Fisher, de la Iglesia Protestante de Baden, para discutir los preparativos del encuentro europeo en Estrasburgo.

Por el lado católico, contamos con la presencia de varios obispos de Bélgica, Japón, Bosnia Herzegovina, Estados Unidos y Argelia. El obispo de Autun, monseñor Benoît Rivière, vino un domingo a celebrar la Eucaristía y a encontrarse con los hermanos.

El cardenal Koch, presidente del Consejo Pontificio de Roma para la unidad de los cristianos, pasó algunos días en la comunidad de Taizé y en la diócesis de Autun. En Taizé, se encontró con los hermanos, con una veintena de jóvenes voluntarios de diversos orígenes eclesiales y culturales, y con jóvenes ortodoxos y orientales presentes en Taizé. En la víspera de su partida, el cardenal dio una charla ante un gran número de jóvenes sobre el tema De la duda a la fe – cómo avanzar en una vida con Dios.

Bridgit (Estados Unidos)

Lo que más me gusta de Taizé es que la comunidad de los creyentes se centra más en lo que une a los cristianos que en lo que los divide. En mi país, parece que la mayoría de nosotros nos quedamos con lo que nos separa. Como luterana, estoy muy orgullosa de la herencia y la tradición de esta denominación. Pero a veces es difícil trabajar con personas de otras denominaciones que están igualmente orgullosas de su iglesia. En Taizé, sin embargo, no hablamos de mi iglesia o tu iglesia: hablamos de la Iglesia. Si dialogo con alguien de la manera diferente en la que celebramos a Dios o las diversas verdades que nosotros o nuestras comunidades hemos descubierto, cuando las campanas suenan, estas diferencias dejan de ser decisivas. Nos sentamos juntos para adorar al Dios que todos amamos. Taizé me inspira para superar las barreras que separan a luteranos de metodistas, protestantes de católicos, e incluso cristianos de musulmanes y creyentes de agnósticos. Todos somos hijos de Dios en busca de la verdad. Si tenemos esto presente, nuestra unidad en Cristo, entonces podemos trabajar juntos y llegar a ser la Iglesia.

Julio: Sin duda, un gran momento del año en Taizé

Desde los primeros días de julio, una multitud de jóvenes peregrinos han vuelto a tomar el camino de la colina. Domingo tras domingo, los jóvenes llegan y se van en autocares, en transporte público, en coche, en bicicleta o incluso a pie...

En estas semanas de tanta afluencia, la mayoría de las tiendas y salas de reuniones se utilizan para la acogida de los jóvenes, de adultos y de las familias, distribuidos por la colina en función de sus idiomas.

A partir del lunes se organizan hasta veinte introducciones a la Biblia en distintos lugares, separando los grupos según las edades. Los jóvenes que guardan silencio tienen grupos propios. El tema de este año es Propuestas para el 2013 del hermano Alois: descubrir las fuentes de la confianza en Dios.

Dos veces en semana por la tarde, al mismo tiempo que se realizan los talleres, se propone un tiempo de silencio y de escucha. Los jóvenes permanecen un tiempo en la iglesia para orar en silencio, y poder hablar con uno de los hermanos o una de las hermanas para compartir preguntas y preocupaciones.

En verano, muchos jóvenes permanecen más tiempo en Taizé

Para aquellos que lo desean, es posible permanecer más tiempo. Es un tiempo de vida en común, profundización personal y servicio a la comunidad. En verano, la presencia de muchos jóvenes de América Latina, África y Asia refuerza el carácter internacional de los encuentros.

Los sábados de este mes de julio, jóvenes voluntarios de Asia, África y América Latina han presentado por turnos tradiciones de sus continentes. Algunos países también pudieron presentar su tradición cultural con canciones y bailes.

Franziska (Alemania)

Durante mi estancia de tres meses en Taizé, he vivido momentos que me han enseñado mucho sobre la vida y la fe. He encontrado una alegría y una confianza en Dios para el futuro. He descubierto que la vida siempre puede ser bella porque nunca estamos solos, y que para Dios lo imposible es posible. Por supuesto que es más fácil tener esta vivencia cuando rezar tres veces al día es lo habitual, pero voy a intentar transmitir esta alegría del corazón a la vida cotidiana. Si mantenemos la relación con Dios, la vida siempre será rica y estará llena de sentido.

Mateo (Canadá)

Era una calurosa mañana de verano en Francia. Desayunaba rodeado de otros 19 jóvenes en silencio, todos intentando mantener en equilibrio una bandeja de plástico sobre el regazo en la que había una barra de chocolate, un pedazo de pan crujiente y un poco de mantequilla. Fue el comienzo de mi segunda semana con la comunidad de Taizé: una semana que quería pasar en silencio, soledad y contemplación. En comunión silenciosa con mis hermanos en la fe, vivía en una casa un poco alejada de las zonas más concurridas, pero lo suficientemente cerca como para asistir a las tres oraciones diarias.
 
Mientras desayunaba – una comida sencilla que terminaría por apreciar mucho durante mi estancia aquí - me llamó la atención algo pequeño frente a mis pies. Era un fragmento de cerámica, en el que se vislumbraba un diseño de una flor azul, reflejando el sol de la mañana.
 
Después de mirarlo un buen rato, sentí que no podía dejarlo detrás de mí, así que lo recogí y lo puse en el bolsillo, llevándolo conmigo a la introducción bíblica de la mañana.
Lo llevé conmigo todo el día, el día siguiente y el resto de mi estancia. Rezaba con el fragmento entre mis dedos, subía a las colinas de alrededor sintiendo su peso en el bolsillo. En cierto modo me sentía atraído por este trozo de cerámica: fracturado, roto y a la vez tan bonito.
 
No comprendí esta atracción hasta que me fui de Taizé. De vuelta en mi habitación, después de una larga tarde de canto y oración, me di cuenta de lo que este trozo de cerámica podía significar. Más que un fragmento, era un espejo: un espejo en el que podía ver mi propia rotura y también mi belleza. Era yo. Nosotros. La humanidad. [...]
 
Todavía lo tengo. Cuando lo tengo en la mano, me vienen muchas cosas a la memoria: cálidas mañanas de verano, desayunos en silencio, cantos y oraciones compartidas. Pienso en quién soy, en lo que soy: una preciosa creación de Dios, hermosa incluso en su quebrantamiento, siempre creada de nuevo, renovada, reformada nuevamente.

Junio: la colina está lista para la multitud del verano

Durante el mes de junio los jóvenes suecos han sido los más numerosos. Pero las semanas más grandes del año están a la vuelta de la esquina y los jóvenes que se quedan por más tiempo en Taizé pasaron las últimas semanas preparando las cosas para el verano. Empezando con los jóvenes de África, los voluntarios de diferentes países han empezado los talleres cada sábado, presentando sus países, hablando de sus vidas y su fe. Un grupo de jóvenes Cristianos Ortodoxos de Bielorrusia, acompañado por dos sacerdotes, también dirigió un taller musical con canciones de su país.

Una importante visita se llevó a cabo, el Consejo de la Federación Protestante de Francia, junto con su Presidente, el Pastor Claude Baty. Ellos tuvieron la oportunidad durante la visita de conocer los distintos pastores de diferentes países que estaban presentes esa semana de: Suecia, Alemania, Gran Bretaña, y también de Corea, Taiwán y Estados Unidos. Un Obispo Católico de Burundi, Mgr Nzéyimana, también vino por un par de días.

La visita de un Obispo Ortodoxo ucraniano

En junio, el Obispo Hilary de la diócesis de Makaryiv, parte de la Iglesia Ortodoxa de Ucrania visitó Taizé, junto con dos sacerdotes. Como esta misma delegación participó recientemente en el encuentro europeo en Roma, nos podemos alegrar que esta amistad está creciendo. El programa de la visita a Taizé incluyó un encuentro con los voluntarios de diferentes países. Una de ellos, Karolina de Polonia, nos comparte sus impresiones:

Mientras esperaba una conversación sobre la complejidad de la liturgia o un resumen de la situación actual de la Iglesia Ortodoxa, el Obispo Hilary se centró en lo que todos compartimos como cristianos. En un simple, y al mismo tiempo, conmovedor encuentro él nos habló de la necesidad de aceptar a la gente como es y amar sin juicios, prejuicios o estereotipos. También nos preguntó sobre lo que los jóvenes amamos de Taizé, y en particular por qué nos quedamos por más tiempo. Como el Obispo nos dijo claramente que no quería una respuesta definitiva, realmente me ayudó a pensar en lo que me había traído hasta acá.
Disfruté del resumen que nos dio después: a como él lo entendía, venir a Taizé significa tener una oportunidad de aprender cómo vivir como cristianos, para que en casa seamos capaces de continuar nuestra vida con Dios.

Mayo : ecos de los encuentros

Mikaël (Francia):
Durante mi semana en Taizé, fui agradablemente sorprendido por la calidad de las discusiones que tuvimos en el grupo con que compartí después de la introducción bíblica. Debido a la escucha de los otros miembros del grupo, fui capaz de compartir de una forma muy profunda sobre un evento difícil en mi vida. Cada persona tuvo algo personal para compartir en relación con el tema de la cita bíblica. Y utilizando el idioma inglés como medio, nuestro lenguaje común no era un problema, todo lo contrario; nos ayudó a desarrollar ideas para que todos nos pudiéramos entender.

Esther (España):
Por primera vez, pasé una semana en silencio. ¡Fue difícil! Pero me di cuenta de una de las cosas más importantes de mi vida, Dios está siempre conmigo. Y no solo está conmigo y se queda conmigo, sino que me ama. Leo la Biblia a más a menudo y me he dado cuenta que Jesús le ha estado diciendo esto a sus discípulos, en especial a Pedro. Como yo, él cometió muchos errores, como yo él tuvo miedo muchas veces, pero Jesús siempre lo perdonó, él lo amaba. Y a mí también, él me perdona y me ama. Entonces, me di cuenta que Dios estará conmigo, en mí, no solo cuando me sienta muy cercana a él, sino cuando crea que no estoy siendo una buena cristiana, cuando me sienta muy lejos de él. Y ahora él es el centro de mi vida, la razón para la que continúe como voluntaria por un año en Taizé.

Elinor (Suecia):
El periodo de mi vida en el que me encuentro en este momento me llama a aprender más sobre mí misma, sobre el mundo, sobre Dios y sus planes para mí. Vine a Taizé y descubrí un montón de bondad en Dios, en otros… ¡y en mí misma! Entre las personas en Taizé, hay un sentimiento de confianza mutua que te hace querer ayudar a los otros a tu alrededor y crea un sentido de seguridad. Experimentar la bondad y el sentimiento de confianza y unidad fue un paso importante en mi búsqueda de Dios.

Elena (Alemania):
Durante esta estadía en Taizé, mi primera gran experiencia tuvo lugar mientras estábamos en la cola para comer. Una chica muy amigable me empezó a hablar aunque no nos habíamos visto antes. Es una sensación muy agradable hablar con las personas y hacer nuevos amigos, para mí es lo más hermosos que pasa en Taizé: conoces a tanta gente con quien tienes tanto en común.


Abril: de Pascua a Pentecostés

Con las celebraciones de la Ascención y Pentocostés, los encuentros en Taizé han alcanzado una vez más una asistencia numerosa, con una clara mayoría de jóvenes de Alemania. También algunos voluntarios han llegado, que permanecerán hasta el final del verano, de India, Indonesia, Benin, Madagascar, Colombia y Puerto Rico. Una semana después de la Pascua Ortodoxa estuvieron también en Taizé un grupo de dos parroquias de Moscú, al final de su estadía un grupo de jóvenes animaron un taller sobre el tema: “Ser cristianos hoy en Rusia”.

Para la comunidad, las últimas semanas han estado marcadas por la muerte del hermano Jean-Pierre, de origen Suizo quien tenía 94 años.

Hubo también una buena noticia, la entrada a la comunidad de un joven de Tanzania que vive en la fraternidad de Nairobi en Kenia, El hermano Alois fue allí para darle el habito blanco de los hermanos.

Si participáis de los encuentros en Taizé y deseáis compartir alguna reflexión, escribir a echoes taize.fr.
Última actualización: 17 de octubre de 2013