Del jueves 22 al domingo 25 de mayo de 2008

En vísperas del encuentro, el sacerdote responsable de la diócesis (actualmente sin obispo) dijo al equipo de preparación de hermanos: “ Incluso si el encuentro no pudiese llevarse a cabo, habría valido la pena de prepararla, sólo por el número de jóvenes que descubrieron un sitio activo en la Iglesia en el curso de la preparación. ”
En Brasil, la fiesta del Corpus Cristi es feriado. Tenemos pues un fin de semana largo de jueves a domingo, del 22 al 25 de mayo. Los autobuses que vienen de lejos llegan muy temprano. ¡El grupo de Chapecó, del estado de Santa Catarina, hizo 46 horas viaje! Traen con ellos el icono de la amistad que recorrió su diócesis después del encuentro de Cochabamba, en Bolivia, al cual participaron.
Todos los jóvenes son alojados en familia. El jueves por la tarde, los autobuses llegan delante de la sala de los deportes, trayendo a los jóvenes de los diferentes barrios de la ciudad para la acogida y la oración de tarde.

El viernes y el sábado por la mañana, en las parroquias donde son acogidos, después de una oración matutina, los jóvenes hacen visitas, para ver lugares de sufrimiento y para descubrir signos de esperanza. El intercambio que sigue muestra a cual punto estas visitas dejan una impresión profunda.
El almuerzo es en la familia de acogida. A menudo, lazos de amistad ya se tendieron. Como el hermano Alois lo dijo en su mensaje para el encuentro: “ Cuando desde la lejana Europa pensamos en ustedes, jóvenes brasileños, vemos ante todo su alegría, su esperanza, y su sentido de la solidaridad. ¿Acaso se dan suficientemente cuenta a que punto, a través de su confianza en Dios y su perseverancia, nos sostiene y nos abren caminos? ”
Antes de la oración de la tarde y de la oración del atardecer, después de los talleres temáticos, hay presentaciones culturales. La más bella es la de un grupo de capoeira, una forma tradicional de lucha acrobática donde no se toca al otro, acercándose de muy cerca con movimientos rápidos.
Hay once temas para elegir: conocerse a sí mismo, la oración, los jóvenes y la Iglesia, jóvenes y política, diálogo entre religiones, preservación de nuestro planeta, etc.
El día se acaba con una amplia oración del atardecer. Es asombrosa la facilidad que tienen los jóvenes para pasar del ruido agitado de las presentaciones musicales a un silencio muy interiorizado.
El domingo por la mañana una procesión de dos horas atraviesa la ciudad, antes de la celebración eucarística final, que es a la vez tranquila y alegre, con cerca de dos mil quinientos participantes.
Al partir, todos se van llenos de esta alegría muy particular que se alimenta de la oración, de la hospitalidad y de la comunión fraterna.
Chapecó
Jueves 12- Domingo 15 de Octubre de 2006
Chapecó es una ciudad medianamente grande en la parte sudeste del estado de Santa Catarina, en en sur de Brasil. La diócesis se encuentra en la frontera con Argentina. En el siglo 19, la región recibió una importante inmigración Alemana e italiana. Esto podía verse durante el encuentro, Daniel, un joven brasilero que ayudó con la preparación del encuentro de Milán el año pasado, comentó: Parecería que estuviéramos en Europa, no hay mucha gente que no sea blanca por aquí.
Mil quinientos cuarenta adultos pagaron la pequeña contribución para ser tomar parte en los cuatro días del encuentro, incluyendo a varios indios que normalmente se mantendrían en la periferia de estos eventos. Todos se quedaron con familias de cincuenta y un comunidades de la Iglesia de Chapecó, y todos quedaron muy agradecidos por la amable acogida que recibieron. El último día, domingo, unos tres mil jóvenes extra se unieron a los otros para marchar cuatro kilómetros hasta la celebración final.
De todas las “jornadas” que tuvieron lugar en Brasil hasta ahora, esta es la que ha recibido mas apoyo de la iglesia local. ¡Cuando llegó el equipo de preparación, a fines de junio, se había establecido un programa para visitar las 40 parroquias de la diócesis, con sus 15000 comunidades! Hasta principios de octubre, los jóvenes voluntarios viajaron por toda la diócesis en dos equipos, quedándose tres o cuatro días en cada parroquia. ¡Durante este periodo de preparación, algunos se quedaron en las casas de hasta 20 familias! Durante el encuentro, los jóvenes pasaron las mañanas en los vecindarios en los que se estaban quedando. Comenzaban con la oración de la mañana, luego visitaban a gente que vive en situaciones difíciles: los enfermos, los ancianos, gente que vive sola, un hogar para drogadictos, una comunidad indígena, etc. A través del contacto directo, estas visitas causaron una fuerte impresión. La comida del mediodía era con las familias, luego todos iban a una amplia escuela manejada por hermanos maristas.
La tarde comenzó con una oración en el gimnasio principal, decorado con TNT naranja y rojo (una muy económica imitación de tela hecha de plástico). En medio de la decoración, había una choza indígena y una casilla de un barrio bajo, ambas hechas de plástico. La primera con el icono de la Trinidad, y la segunda con el de la Virgen y el Niño Jesús. Había un coro de veinte personas conducido por Rachelle, una joven Canadiense que fue parte del equipo de preparación. Carlos, de la ciudad de Santo André, que fue anfitriona del Jornada del año pasado, tocaba la guitarra junto a Marcos, un boliviano de la ciudad de El Alto, donde se realizó una Jornada en el año 2004. “Cantarei ao Senhor”; “Deus é amor”; “Cantem céu e terra” y “Bendizei ao Senhor” son algunas de las canciones que se cantaron con el mayor de los entusiasmos.
Los jóvenes se dividieron entre diez temas sobre la vida interior, la Biblia, la Iglesia, y diferentes aspectos de la vida social, económica y política. A pesar de la campaña electoral, la gente, con pocas excepciones, evitó una postura partidaria.