La oración dicha por el hermano Alois el domingo:
Jesucristo, alabado seas por nuestro hermano Roger al cual hoy recordamos. El ha conducido innumerables personas a las fuentes de la confianza en Dios. Nos enseñó que en cada momento de nuestra vida podemos volvernos hacia Dios para acoger su amor. Allí encontramos la paz del corazón. Esa paz del corazón nos conduce a no vivir tan sólo para nosotros mismos, sino que a vivir para los demás. Y así presentimos que en última instancia cada ser humano vive para Dios.