Grupo de reflexión « Hacia una nueva solidaridad »

En Taizé, la reflexión se profundiza con los jóvenes

Desde Semana Santa de 2013, algunas semanas un nuevo grupo de reflexión se les ofrecerá a los jóvenes que deseen participar. Este grupo gran parte del tiempo será para reflexionar en las ideas presentadas por el hermano Alois en la « Carta 2012-2015 – Hacia una nueva solidaridad ».

Todos participan de las introducciones bíblicas, y se reúnen la otra mitad de la jornada para compartir experiencias vividas, ejemplos de posibles compromisos, signos de esperanza. Y al final de la semana, el resultado de la reflexión es presentado, por ejemplo, en la animación de un taller abierto a todos.


Durante el verano, cada semana, los jóvenes del grupo de reflexión se les pidió ser creativos. En el archivo adjunto, hay dos periódicos (en inglés) realizado por dos equipos de jóvenes:

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Un "artículo participativo" reunió a jóvenes de distintos países que trataron el significado de la palabra "solidaridad" en varios idiomas, leedlo a continuación:

"Árbol solidario"

Por Anna-Lisa (con Varia, Jelena, Laura, Sophia, Tobías y Victorien)
Solidaridad. Sahodramatha. Umjoa ni nguvu. Solidarité. Samakkee. Solidarität. Ubuntu. Solidariteit. Túan jíe gòng róng. Muchas palabras que nosotros no entendemos, pero todas ellas significan lo mismo.
 
La palabra “solidaridad” proviene del latín “sólido”. Sólido, algo que se mantiene fuerte y firme, como la tierra. Un terreno sólido en el cual una semilla puede crecer y convertirse un árbol majestuoso con las más bellas flores y frutas.
 
¿Podría ser entonces la solidaridad un terreno en el cual toda la humanidad pueda crecer como una semilla que Dios ha plantado en el jardín de la vida? Al regar esta creciente planta, protegerla y cuidarla, crecerá un gran árbol. Un árbol dando frutos de amor, confianza y unidad. Las más bellas flores florecerán en diferentes colores, religiones, culturas e idiomas.
 
En el lenguaje chino la palabra solidaridad está dividida en cuatro diferentes palabras y significados que dicen que un grupo se unirá junto por compartir y se convertirá en comunión.
 
Devuelta en el tiempo, en 1725 el Obispo francés de Nimes ya tenía un claro entendimiento de lo que la solidaridad se trataba en conexión con la Cristiandad: “Entre los Cristianos hay una ley de unidad y caridad que refleja la solidaridad. Todas las almas, de cada una de las personas, se convierten en una y la salvación de un alma es la salvación de todas”.
 
En algunos idiomas hay también un dicho que todos somos ramas que nos hacen parte de un gran árbol. En realidad esto se usa también en el Nuevo Testamento cuando San Pablo dice que los cristianos son como partes del Cuerpo de Cristo. Pero si una rama enferma, no va a ser capaz de dar fruto; esto también puede afectar a otras ramas y al final, al árbol completo. Eso es por lo que los diccionarios rusos hablan sobre solidaridad como interdependiente de las personas. La humanidad no es capaz de sobrevivir sin el otro. Vivir en la absoluta unidad, que corresponde a la explicación alemana para solidaridad. Ser uno.
 
En el lenguaje Lakota de los nativos americanos, algunas de las traducciones de la expresión “hacia una nueva solidaridad” son significantes, por ejemplo “Wiconi ptaya unsic’eya etkiya Yapi” que significa “con humildad, caminaremos juntos hacia una nueva solidaridad”.
 
También en la cultura surafricana negra hay un corto, pero muy poderosa palabra “Ubuntu” significando “Yo soy porque somos”. En el idioma malgache, solidaridad significa “Firaisan-kina” o “Fifanampiana” o “Fifampitsinjovana”. Significa que uno debe tratar de ayudar al otro y cuidar de los otros en diferentes formas.
 
¿Cómo podemos ser felices y vivir sin preocupaciones mientras los otros alrededor del mundo están sufriendo y muriendo? ¿Podría la solidaridad ser el camino que nos saque de este sufrimiento y que le permita a las ramas enfermas florecer de nuevo?. Al final es claro que esta pequeña palabra pueda tener tanto distintos significados y tanto impacto en la vida de todos. La mía. La tuya. La nuestra. Solo como pequeños gestos que pueden poner una sonrisa en el rostro de todos.
 
Resumiendo, uno podría decir que la solidaridad es sobre dar con el corazón entero y esa es una forma activa de amar sin la que no podemos vivir. Construyendo confianza, siendo unidos y amando incondicionalmente. Tareas que son fácilmente descritas, pero difíciles de poner en práctica. Pero teniendo fe y confianza en Dios como las raíces del árbol, manteniéndolo fuerte en el terreno a través de las tormentas y las lluvias, nutriendo las ramas y hojas, todo es posible.
Si vas a venir a Taizé y esta propuesta te interesa, o para más información escribir a : echoes taize.fr.

Printed from: http://www.taize.fr/es_article15847.html - 23 October 2017
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