Pequeñas fraternidades provisionales en 2014 y 2015

Hasta el verano de 2015, algunos jóvenes viven varias semanas en un barrio o un pueblo para ser testigos del Evandgelio y compartir las alegrías y penas de los habitantes. La vida se desarrolla al ritmo de las tres oraciones comunes diarias, un trabajo pastoral y social con las comunidades cristianas locales, visitas a personas aisladas o en dificultad, momentos de oración abiertos a todos y encuentros con jóvenes. En esta página se publicarán regularmente noticias de estas pequeñas fraternidades provisionales.

Roanne (Francia)

Nuestro viaje a Taizé el 13 de setiembre fue un momento maravilloso. Éramos 47 personas quienes hicimos un viaje y aprovechamos para traer con nosotros a tres jóvenes mujeres quienes conformarían la pequeña comunidad provisional que estamos acogiendo en Roanne. Disfrutamos mucho siendo parte de la introducción bíblica y los pequeños grupos para compartir. La gente aún me agradece cuando nos encontramos en la calle.
 
Marlene, Michelle y Katja están muy bien acomodadas en su pequeño apartamento en la Parroquia de Santa Ana. Son capaces de moverse en bicicleta, saltando entre Secours Catholique (organización humanitaria), la iglesia protestante, la caída de Notre Dame en el centro… Cuando ellas tienen que ir más lejos las personas les ofrecen llevarlas. La gente está genuinamente conmovida de ver a esta jóvenes mujeres quienes donan su tiempo gratuitamente para salir al encuentro de otros.
 
Los momentos de oración son hermosos y el número de personas está creciendo todo el tiempo.
 
Esta visita realmente promete ayudar a juntar a las personas y conocer a personas de toda nuestra región.
 
¡Gracias!
Isabelle Dumas, Roanne

Kiev (Ucrania)

Lo que más me ha impactados durante los últimos días en Kiev es la alegría que le provoca a las personas vernos. Somos un pequeño grupo de Taizé, vinimos a Ucrania dispuestos a reunirse con ellos y tratar de ayudar con algo. Pienso que es muy importante para ellos ver que hay personas que están dispuestas a venir y encontrarles después de sus recientes eventos
Ilan (Francia), en Kiev
Una cosa que me gusta de aquí, en Kiev, son las liturgias ortodoxas, llena de canciones. Hasta ahora siempre ha habido un coro cantando admirablemente en al menos dos voces. En las grandes celebraciones, por ejemplo el domingo en el monasterio Lavra hubo un coro que le dio a la Liturgia la belleza de un concierto.
Matthias (Alemania), en Kiev

Bruselas (Belgica)

La visita al Poverello de la pequeña fraternidad provisional está yendo muy bien, tanto para Bram, Benjamin, Mark y Paul, como para nosotros, la familia del Poverello; es decir, los voluntarios y las personas del Poverello que vienen para una comida o para quedarse con nosotros durante un tiempo. Cada día se preparan y se sirven más de 700 comidas en varios centros del Poverello en Bruselas; también es posible dar alojamiento a 55 personas. Para aquellos que llegan al Poverello, más allá de las cuestiones prácticas y materiales, lo más importante es la necesidad de encontrar descanso, de alcanzar un equilibrio y de conocer a otras personas.
 
La pequeña fraternidad provisional que está con nosotros se organiza realmente muy bien para sostener la oración común tres veces al día. Los voluntarios y algunas veces las personas del Poverello toman parte en estos momentos de oración que se organizan en la capilla de nuestra casa.
 
Nos damos cuenta del compromiso que asumen con su trabajo y de que están interesados de lo que está sucediendo en el Poverello. ¡Para todos nosotros, su presencia y su oración suponen verdaderos apoyo y estímulo!
JOHAN, DE LA FAMILIA DEL POVERELLO, BRUSELAS

Oporto (Portugal)

“Resulta difícil de creer que haya pasado más de la mitad de nuestra estancia en Oporto. Hemos tenido la bendición de conocer personas de entre 2 y 87 años que parecen estar verdaderamente felices de que estemos aquí, aunque la realidad es que somos nosotras las privilegiadas por poder ver el mundo a través de sus ojos durante un tiempo.
 
Sienten un gran aprecio por tres personas que viven tras ellos sus vidas diarias para conocer esta parroquia y este barrio, para vivir y rezar de un modo diferente, interactuar con legiones de turistas que tan sólo pasan por aquí y descubrir cuánto tienen para dar y compartir aquellas personas que poseen menos bienes materiales.
 
Aunque la barrera del lenguaje supone a veces un reto, el lenguaje del amor, el servicio y la dedicación son apreciados más allá de nuestros errores gramaticales o nuestros intentos de “Portuñol”.
 
Tenemos la suerte de estar implicadas en todos los aspectos del trabajo del centro social de la parroquia; acompañamos a los niños más pequeños al parque y nos aseguramos de que siempre llevan puestos sus gorritos mientras disfrutan a lo grande. Damos apoyo al trabajo con los sin techo, uno de los cuales parece que ha resultado ser un aficionado a la guitarra, haciendo así que aprecie los cantos de Taizé todavía más. Hacemos gimnasia con los más mayores y acompañamos a encantadoras señoras mayores que no pueden caminar bien, cuando quieren ir a tomar un café o a visitar a sus familiares.
 
También organizamos las tres oraciones diarias – para nosotras mismas por las mañanas, una oración un poco más corta al mediodía junto con la gente con la que trabajamos, y en la Iglesia de São José das Taipas al atardecer, donde la comunidad consiste en vecinos de Vitória, así como en gente de todo Oporto que están contentos de que hayamos traído un pedacito de Taizé con nosotras (iconos, libritos de cantos, el ritmo de las oraciones, y esperamos que muchas cosas más)”.
Jeanne, Judith et Yolanda, en Oporto

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