La aventura de la cerámica

La cerámica en su contexto

Existen dos talleres de cerámica en Taizé, ambos, integrados completamente a la vida de una comunidad ecuménica de unos cien hermanos, de aproximadamente treinta paises diferentes. Trabajar allí es parte de este contexto más amplio, y explica un número de opciones prácticas.
Antes de ser artistas, creadores o simplemente hombres de trabajo, primero que todo somos hermanos viviendo un compromiso espiritual en solidaridad, hoy, en Taizé, con millones de jóvenes adultos de todo el mundo.

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La aventura de la cerámica inició en el invierno de 1949. Después de que el hermano Daniel conoció al alfarero Alex Kostanda en Cluny, un taller fue establecido en Taizé, el cuál fue desarrollándose gradualmente, con la idea principal del moldeado a mano y el desarrollo de esmaltes basados principalmente en cenizas vegetales.

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Debido a que la comunidad fue creciendo, se creó un segundo taller, ya que los hermanos están obligados a cubrir sus costos de vida completos mediante su propio trabajo. Al mismo tiempo, existe un conocimiento del valor del trabajo manual.
Es importante resaltar que todos los hermanos que trabajan allí, tienen otras actividades dentro del ministerio de la comunidad. Por lo tanto, la producción es realizada utilizando procesos simples, algunos de ellos mecanizados (calibrado, colado y presado) y el taller produce objetos para el uso diario, con precios accesibles a todos.

Dos procesos simples se han transportado del primer taller: la preparación de la arcilla a partir de materias primas sacadas localmente y la creación de los esmaltes característicos del taller.

Una pequeña introducción

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La arcilla que compone las vasijas producidas en Taizé es vitrificado a 1280°C. Mediante este proceso, se produce la cerámica conocida como “arcilla”. Antes de que se esmalten, los objetos reciben una cocción inicial en 950°C. Todos nuestros hornos utilizan el gas natural (propano).

Algunos objetos (lámparas) son creados utilizando una pasta de porcelana en un taller de colado.

Los esmaltes de arcilla son sílices, formados en 1280°C, por la fusión de mezclas de varios minerales : feldespato, caolín, tiza, silicona, talco.
Pueden ser coloreados agregando pigmentos como óxido de hierro, que produce esmaltes de color marfil, verde, negro y marrón. Cobalto o cobre para azul y violeta, titanio para naranja-amarillo.
Los esmaltes incluyen a veces la ceniza vegetal, integrada por los minerales que las plantas obtienen de la tierra. Estas cenizas se pueden también reconstituir usando las mismas proporciones de minerales, como es el caso de varios de nuestros esmaltes.

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Para el primer calentamiento de nuestras piezas, trabajamos junto con algunos talleres locales, como una expresión de solidaridad con otros alfareros: no podemos continuar por nosotros mismos con la gran demanda.

Nuestros principales esmaltes

Gousseau (amarillo): la reconstitución de un esmalte, obtenido originalmente con las cenizas de una mezcla de árboles de un bosque cercano conocido como el bosque de Gousseau.

Omnia (verde mate): un esmalte hecho con la mezcla de varios esmaltes.

Azul: un esmalte hecho usando una reconstitución de la ceniza de los arbolados de Bresse, enriquecida con el óxido del cobalto.

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Shinô (anaranjado-marrón): un esmalte japonés a partir del siglo XVI, rico en aluminio, descubierto originalmente por Shinô Munenobu, el fundador de una de las escuelas de la Ceremonia del Té.

Okoumé (gris azulado mate): la reconstitución de un esmalte hecho con las cenizas sobrantes de una madera exótica, usada antes en un taller local de carpintería.

Temmoku (negro con tactos rojizos): un nombre japonés para un esmalte clásico, basado en hierro, que se originó en China hace aproximadamente 1.000 años.

Bois de Bresse (blanco brillante): la reconstitución de un esmalte hecho con las cenizas de tallos de setos de la región de Bresse, no lejos de Taizé.

Avellana (marrón brillante, semi-mate): La reconstitución de un esmalte usando cáscaras de avellana de España.

Rojo del hierro (marrón oxidado): un esmalte basado en hierro que contiene fósforo.

Amarillo: Un esmalte en aluminio, enriquecido con óxido de titanio.

Algunas informaciones práctica

Los esmaltes creados en nuestros talleres no contienen ningún elemento tóxico (confirmado por un laboratorio nacional).

Todos los objetos que producimos pueden ser utilizados en lavaplatos y en hornos de microonda. No deben ser colocados en un horno muy caliente (sobre 200°C).

La información técnica adicional está disponible en el libro: “La práctica del Esmalte Arcilla: minerales, rocas, cenizas”, disponibles en la sala de exposición, o por medio del correo de Taizé. El producto de los talleres se vende en la sala de exposición en Taizé.


La práctica de los esmaltes de arcilla - minerales, rocas, cenizas
Hermano Daniel
Esta guía, que se piensa para ambos, principiantes y profesionales, conduce al artesano o artesana con una serie de ejercicios simples en la gran tradición de los esmaltes de arcilla hechos de rocas, de minerales, o de cenizas vegetales. Una colección de 60 diagramas de fusión, son mapas para guiar a las personas dentro del mundo de los esmaltes. Cómo recoger e identificar las cenizas, y transformarlas en los esmaltes que ponen en evidencia las características de cada especie de la planta.
La Revue de la Céramique et du Verre
2005 - 256 p - 16.5 x 24 centímetros
ISBN: 2908988216

La comunidad lamenta informar que no es posible comparar la cerámica por correo.

Printed from: http://www.taize.fr/es_article5054.html - 24 October 2017
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