Español

Textos bíblicos comentados

Las «meditaciones bíblicas» son propuestas para sostener la búsqueda de Dios en el silencio y la oración. Se trata de dedicar dos o tres horas para leer en silencio los textos bíblicos que se sugieren y que van acompañados de un breve comentario y algunas preguntas. Más tarde, reunidos en pequeños grupos en casa de uno de los participantes, se comparte brevemente lo que cada uno cree haber descubierto, pudiendo eventualmente finalizar el encuentro con un tiempo de oración.
2014

diciembre

Juan 1, 35-42 : Los primeros discípulos
Al día siguiente estaba Juan con dos de sus discípulos. Viendo pasar a Jesús, dijo: « Ahí está el Cordero de Dios ». Los discípulos, al oírlo hablar así siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que le seguían, les dijo: « ¿Qué buscáis? » Respondieron: « Rabí » -que significa maestro-, « ¿dónde vives? ». Les dijo: « Venid y ved ». Fueron, pues, vieron dónde residía y se quedaron con él aquel día. Eran las cuatro de la tarde. Uno de los dos que habían oído a Juan y habían seguido a Jesús era Andrés, hermano de Simón Pedro. Encuentra primero a su hermano Simón y le dice: « Hemos encontrado al Mesías » -que traducido significa Cristo. Y lo condujo a Jesús. Jesús lo miró y dijo: « Tú eres Simón, hijo de Juan; te llamarás Cefas » -que significa Pedro. (Juan 1, 35-42)

En este relato, el Bautista ve a Jesús pasar y le señala, diciendo : « Ahí está el cordero de Dios ». Tras estas palabras dos discípulos de Juan salen detrás de Jesús. Pero Jesús no está satisfecho con su docilidad. Quiere saber por qué le están siguiendo. Se vuelve hacia ellos y les pide una explicación para su decisión.

Jesús no tenía prisa por tomarlos como seguidores. No se aferró a ellos. Para él era importante que expresaran por sí mismos sus razones para dar ese paso. « ¿Qué buscáis ? ». Esta pregunta puede resonar dentro de nosotros durante toda nuestra vida como seguidores de Jesús. Aquel que de verdad quiere ser su discípulo debe hacerlo deliberadamente. En todos los momentos cruciales de su vida tendrá que preguntarse en qué punto de su búsqueda se halla. Así se dará cuenta de nuevo de qué es lo más importante para él.

La respuesta que dan los dos discípulos puede parecer banal o incluso torpe : « Rabí, ¿dónde vives ? ». ¿Acaso es eso todo lo que desean saber, dónde vive Jesús ?. Es natural que en un primer momento de descubrimiento haya necesariamente un elemento de pudor, de timidez, como si el deseo fuera demasiado fuerte para expresarlo. Jesús invita a los dos hombres a, simplemente, seguirle y ver. Ellos le acompañan y entran en su morada. « Y se quedaron con él aquel día. Eran las cuatro de la tarde. »

Deberíamos conceder al verbo « quedarse » toda su hondura. Ellos no sólo querían saber su dirección, o pasar unos pocos momentos en su casa. No pidieron información acerca del tipo de formación que iban a recibir de él. Lo que les importaba era el encuentro con él, con Jesús. Lo fundamental para ellos era estar con él, sentirse « en casa » con él, permanecer en su presencia y permitir que ese primer contacto perdurara. Querían llegar a conocerle.

No buscaban beneficios materiales o espirituales. La modestia de su primera respuesta expresa admirablemente esa falta de egoísmo ; todo lo que querían era estar con él. Es así como, de ahí en adelante, comenzaron a compartir su existencia.

Andrés, uno de los dos discípulos, hizo partícipe de su descubrimiento a Simón, su hermano, y le llevó ante Jesús. Al mirarlo, Jesús inmediatamente le dio otro nombre. Tal y como recuerda el evangelista, desde ese preciso instante la vida de Simón estuvo marcada por un nuevo significado. Aquel que comienza a compartir la vida de Jesús ya no se pertenece a sí mismo nunca más.

- ¿Qué busco yo al intentar seguir a Jesús ? ¿Ha cambiado esta búsqueda a lo largo de mi existencia ?

- ¿Cómo podemos « quedarnos » con Jesús hoy ?

- ¿Qué ha cambiado en mi vida a raíz de mi fe ?

[Este texto es un extracto del libro escrito por el Hermano François de Taizé, Suivre le Christ et se faire disciple. Réflexions bibliques (Seguir a Cristo y hacerse discípulo : reflexiones bíblicas), recientemente publicado en francés por Presses de Taizé]



Otras meditaciones bíblicas:

Última actualización: 1ro de diciembre de 2014