Oración para hoy

Cuaresma 4

Canto

Salmo

Inclina tu oído, Señor, escúchame,
que soy un pobre desamparado ;
protege mi vida, que soy un fiel tuyo ;
salva a tu siervo, que confía en ti.

Tú eres mi Dios, piedad de mí, Señor,
que a ti te estoy llamando todo el día.
Tú eres mi Dios, piedad de mí, Señor,
que a ti te estoy llamando todo el día ;
alegra el alma de tu siervo,
pues levanto mi alma hacia ti.

Porque tú, Señor, eres bueno y clemente,
rico en misericordia con los que te invocan.
Señor, escucha mi oración,
atiende a la voz de mi súplica.

En el día del peligro te llamo,
y tú me escuchas.
No tienes igual, Señor,
ni hay obras como las tuyas.

Todos los pueblos vendrán
a postrarse en tu presencia, Señor ;
bendecirán tu nombre :
« Grande eres tú, y haces maravillas ;
tú eres el único Dios. »

del salmo 85

Lectura

San Pablo escribe: Cerca de ti está la palabra: en tu boca y en tu corazón, es decir, la palabra de la fe que nosotros proclamamos. Porque, si confiesas con tu boca que Jesús es Señor y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo. Pues con el corazón se cree para conseguir la justicia, y con la boca se confiesa para conseguir la salvación. Porque dice le Escritura: Todo el que crea en él no será confundido. Que no hay distinción entre judío y griego, pues uno mismo es el Señor de todos, rico para todos los que le invocan. Pues todo el que invoque el nombre del Señor se salvará.

Romanos 10, 8-13

o

Jesús, lleno de Espíritu Santo, se volvió del Jordán, y era conducido por el Espíritu en el desierto, durante cuarenta días, tentado por el espíritu del mal. No comío nada en aquellos días, y al cabo de ellos, sintió hambre. Entonces el espíritu del mal le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.» Jesús le respondió: «Esta escrito: No sólo de pan vive el hombre.» Llevándole a una altura le mostró en un instante todos los reinos de la tierra; y le dijo el espíritu del mal: «Te daré todo el poder y la gloria de estos reinos, porque a mí me ha sido entregada, y se la doy a quien quiero. Si, pues, me adoras, toda será tuya.» Jesús le respondió: «Está escrito: Adorarás al Señor tu Dios y sólo a él le darás culto.» Le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el alero del Templo, y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo; porque está escrito: A sus ángeles te encomendará para que te guarden. Y: En sus manos te llevarán para que no tropiece tu pie en piedra alguna.» Jesús le respondió: «Está dicho: No tentarás al Señor tu Dios.» Acabada toda tentación, el diablo se alejó de él hasta un tiempo oportuno.

Lucas 4, 1-13

Canto

Silencio

Oración de Intercesión

Señor Cristo, ¿a quién iríamos? Tú tienes las palabras de la vida eterna.

—Que tu palabra nos ilumine.

Señor Cristo, tú nos dices: Vosotros sois la sal de la tierra.

—Que tu palabra nos ilumine.

Señor Cristo, tú nos dices: Amad a vuestros enemigos.

—Que tu palabra nos ilumine.

Señor Cristo, tú nos dices: Haced el bien a los que os odian.

—Que tu palabra nos ilumine.

Señor Cristo, tú nos dices: Sed misericordiosos.

—Que tu palabra nos ilumine.

Señor Cristo, tú nos dices: Rezad, pedid, buscad y encontraréis.

—Que tu palabra nos ilumine.

Señor Cristo, tú nos dices: Buscad primero el Reino de Dios.

—Que tu palabra nos ilumine.

Padrenuestro

Oración

Jesucristo, cuando la tentación nos sugiere abandonarte, tú oras en nosotros. Tú nos haces estar atentos a no permanecer en la oscuridad, sino a vivir de tu luz.

o

Bendícenos, Cristo resucitado, tú que nos ofreces este frescor del Evangelio: comenzar todo en la confianza del corazón.

Cantos


Otras oraciones

Para otras oraciones ver debajo de la página.