Cuba

Taizé

Durante el encuentro en La Habana en 2014, el obispo de Matanzas, Manuel Hilario, insistió en que también fuéramos a Matanzas para un tiempo de oración. El Hermano Alois y varios hermanos más aceptaron su invitación. El encuentro se llevó a cabo en el Centro Pastoral de la diócesis en Milagrosa (Matanzas) donde participaron jóvenes de la Diócesis y de la Primera Iglesia Bautista de Matanzas.

En esa ocasión, el obispo Manuel Hilario pidió a la Comunidad Taizé que abriera una fraternidad en su diócesis, y la comunidad accedió. En 2015, un hermano viajó a Matanzas para explorar posibles lugares para vivir. Dos hermanos regresaron a finales de ese año y eligieron Colón como ubicación.

En febrero de 2016 dos hermanos viajaron a Colón, en la Diócesis de Matanzas, para iniciar la fraternidad cubana. Su casa está en el edificio reservado para retiros y ejercicios espirituales.

La vida de la fraternidad está estructurada alrededor de tres oraciones comunes cada día, a menudo compartidas con otros y a veces integradas en los retiros que allí se realizan.

También participamos en muchas actividades parroquiales donde vivimos: ayudamos a distribuir comidas para los necesitados, impartimos catequesis para adultos que desean recibir el sacramento del bautismo, dirigimos la adoración eucarística cada jueves por la mañana, apoyamos al grupo de jóvenes de la parroquia, gestionamos una casa misionera en un pueblo cercano y organizamos una oración mensual en la Catedral de Matanzas.

Recientemente, organizamos una jornada juvenil en La Habana y un encuentro de tres días para jóvenes de la diócesis, donde participaron los jóvenes de la Primera Iglesia Bautista de Matanzas, el centro donde vivimos.