La cerámica
La aventura de la cerámica comenzó en el invierno de 1949, cuando se estableció un taller en Taizé enfocado en el moldeo a mano y la producción de esmaltes (sobre todo los elaborados a partir de ceniza vegetal). En seguida se introdujo una mecanización sencilla: el pegado a mano. A medida que ha credido el número de hermanos, han seguido viviendo de este trabajo. Se producen artículos cotidianos: platos, cuencos y tazas.
El taller se ha ampliado varias veces a lo largo de los años. Los hornos de leña se remplazaron por hornos de gas y, posteriormente, por hornos de gas programables. También se introdujeron varias máquinas clasificadoras con disitntos niveles de eficiencia. Además de la cerámica, los talleres también son lugares donde los nuevos hermanos pueden ser partícipes de la vida común.