Las infusiones
«Desde tu morada riegas los montes, y la tierra se sacia de tu acción fecunda; haces brotar la hierba para los ganados, y el forraje para los que sirve al hombre». (Salmo 104, 13–14).
Origen
Como muchos otros, cuando se declaró el confinamiento en marzo de 2020, nuestra comunidad se preguntó: ¿cómo podemos vivir de forma más respetuosa con el planeta? ¿Podemos viajar de otra manera? ¿Comer de forma más sostenible? ¿Prestar más atención a nuestras compras? ¿Reducir nuestros residuos? También reflexionamos sobre nuestra huella de carbono y la energía fósil que usamos para ganarnos la vida.
Así nació el proyecto Les Tisanes de Taizé (Las Infusiones de Taizé).
Estas infusiones provienen de plantas cultivadas sin fertilizantes ni pesticidas químicos en el jardín de plantas aromáticas de la comunidad (1 800 m²), o recolectadas de manera responsable en los prados, setos y bosques alrededor de Taizé. Se utilizan plantas como: ajo de oso, primula, milenrama, saúco, amapola, hipérico, menta acuática, tila, espino...
Las plantas se secan al aire libre, a la sombra de la luz, bajo el tejado de un antiguo granero. Luego se envasan en recipientes completamente reciclables o biodegradables. Las mezclas están inspiraradas en recetas tradicionales (por ejemplo de Hipócrates de Cos, Plinio, Confucio, Hildegarda de Bingen, John Bartram) y en combinaciones recientes creadas por sus propiedades y su sabor. Las especias que se utilizan proceden del comercio justo; la comunidad las compra para apoyar pequeños proyectos agrícolas sostenibles en Asia, África, América Central y América del Sur.
Las variedades de infusiones en venta cambian según la estación, en función de las condiciones meteorológicas y la disponibilidad de las plantas.
Son varios los hermanos que participan en este proyecto, cada uno según sus habilidades y preferencias en jardinería, recolección y logística. Los hermanos mayores (entre 80 y 99 años) participan en el secado y el envasado de las plantas. Desde la primavera de 2024, hemos podido contratar a una persona del pueblo para trabajar 27 horas a la semana en el jardín.
Sal y Tierra: sal marina con hierbas
Esta sal con hierbas puede realzar un guiso, servir de marinada para las parrilladas, o perfumar una ensalada o incluso un sándwich. También puede ayudar a reducir el consumo de sal (las hierbas aportan sabor, lo que permite usar menos).
Nuestra sal marina proviene de una cooperativa de 70 salineros fundada en 1927 en la isla de Ré, en la costa atlántica francesa. La sal se recoge en salinas, grandes estanques poco profundos donde el agua de mar se evapora con el sol, dando lugar a la sal.
La sal con hierbas se elabora con hierbas del jardín de la comunidad o con hierbas provenientes de los espacios naturales alrededor de Taizé. Se preparan en las 12 horas posteriores a su recolección para preservar su aroma y frescura. Se mezcla un kilo de hierbas frescas con dos kilos de sal, y se deja macerar durante varios días o semanas, dependiendo de la planta utilizada. Más tarde, la mezcla se seca y tamiza. Desde el otoño de 2024, usamos un deshidratador eléctrico alimentado por nuestros paneles solares para acelerar este proceso.
Salud
Lamentablemente, no podemos especificar los beneficios de salud de nuestros productos (por ejemplo, no podemos resaltar sus beneficios tradicionales) ya que la Comisión Europea y los Estados Miembros aún no han definido un procedimiento de evaluación común. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) aún está pendiente de evaluar las infusiones.
De todos modos, creemos que sí podemos decirte:
«Dijo Dios: Mirad, os entrego todas las hierbas que engendran semilla sobre la superficie de la tierra y todos los árboles frutales que engendran semilla: os servirán de alimento». (Génesis 1, 29)
Y también :
«Más vale ración de verdura con amor, que buey cebado con rencor». (Proverbios 15, 17)