Pascua 3

Del libro «Oraciones para cada día»

Canto

Salmo

Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de sus fieles ;
que se alegre su pueblo por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey.

Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras ;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la salvación a los humildes.

Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas :
con vítores a Dios en la boca…
honor para todos sus fieles.

del salmo 149

Lectura

San Pablo escribe: Os transmití, en primer lugar, lo que a mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras: que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras, que se apareció a Cefás y luego a los Doce.

1 Corintios 15, 3-5

{o}

Aquel mismo día iban dos de ellos a un pueblo llamado Emaús, que estaba a dos horas de Jerusalén, y conversaban entre sí sobre todo lo que había pasado. Y sucedió que, mientras ellos conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió con ellos; pero sus ojos estaban retenidos para que no le reconocieran. (...) El les dijo: «¿No era necesario que el Cristo padeciera eso y entrara así en su gloria?» Y, empezando por Moisés y continuando por todos los profetas, les explicó lo que había sobre él en todas las Escrituras. Al acercarse al pueblo a donde iban, él hizo ademán de seguir adelante. Pero ellos le forzaron diciéndole: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día ya ha declinado.» Y entró a quedarse con ellos. Y sucedió que, cuando se puso a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron, pero él desapareció de su lado. Se dijeron uno a otro: «¿No estaba ardiendo nuestro corazón dentro de nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?»

Lucas 24, 13-16, 26-32

Canto

Silencio

Oración de Intercesión

Cristo, nacido del Padre antes de todos los siglos, y que te has encarnado en nuestra humanidad, tú has resucitado por nosotros; te adoramos.
— ¡Gloria a ti Señor!

Hijo de Dios, Fuente de vida, invocamos tu bondad sobre nosotros y sobre toda la familia humana.
— Escúchanos, Señor de gloria.

Haznos vivir de tu vida y caminar como hijos de la luz, en la alegría de Pascua.
— Escúchanos, Señor de gloria.

Aumenta la fe en tu Iglesia, con el fin de que ella dé fiel testimonio de tu resurrección.
— Escúchanos, Señor de gloria.

Consuela a todos los que están abatidos, y graba en su corazón tus palabras de vida eterna.
— Escúchanos, Señor de gloria.

Consolida a los débiles en la fe, y revélate a los corazones que dudan.
— Escúchanos, Señor de gloria.

Fortalece a los enfermos, sostén a los ancianos y tranquiliza a los moribundos con tu presencia que salva.
— Escúchanos, Señor de gloria.

Padrenuestro

Oración

Tú Cristo, el Resucitado, escuchamos tu apacible voz en el Evangelio. Tú nos dices: ¿Por qué os preocupáis? Una sola cosa es necesaria: un corazón a la escucha de mi Palabra y del Espíritu Santo.

Cantos