Una semana de retiro en silencio

Durante su estancia en Taizé, los jóvenes pueden optar por pasar la semana en silencio. Tomar tiempo para escuchar ––a través de la oración, la lectura de la Biblia y la reflexión personal–– puede renovarnos y ayudarnos a descubrir más profundamente la presencia de Dios en nuestras vidas.

Los jóvenes adultos que pasan la semana en silencio participan en las oraciones comunes junto con todos los demás. El alojamiento y las comidas se realizan en un área reservada para el silencio. Cada día una de las hermanas o hermanos guía una reflexión bíblica. Quienes lo deseen pueden reunirse individualmente y hablar con alguno de ellos. El resto del día se pasa por cuenta propia. Se dan sugerencias sobre cómo pasar el tiempo.

También puedes optar por pasar dos días en silencio, desde el jueves por la noche hasta el domingo.

A la llegada, por favor avisa al equipo de acogida de que estás pensando en pasar una semana en silencio. Uno de los hermanos o hermanas puede ayudarte a elegir la mejor forma de pasar la semana.

Algunas testimonios

Julia, Alemania

Pasar una semana en silencio no es… una prueba para mostrarme a mí mismo y a otros que puedo vivir una semana sin hablar. Participar en el programa de silencio significa vivir y crear una atmósfera que me permite estar conmigo mismo y recibir y descubrir la obra de Dios en mí. (...) Durante mi semana de silencio aprendí que los altibajos no son un problema. En realidad, forman parte de lo que llamamos la vida.

Bogumił, Polonia

Este fue un tiempo exigente y fructífero. Estoy seguro de que el silencio nos ofrece un espacio especial que nos permite conectar con Dios. Para oír Su voz, debemos concentrarnos. Pero es tan difícil concentrarse cuando suele haber tanto ruido alrededor y dentro de nosotros. Por eso creo que necesitamos silencio.

Pascale, Francia

Acabo de hacer dos días de silencio, pero lo primero es que realmente ayudó a ralentizar las sensaciones internas. Calma todos los pensamientos, los problemas… a los que hay que hacer frente. Es como una “parada” en la mente, así que es muy relajante. Tal vez nos empuja más al tiempo presente. Y la introducción bíblica realmente ayudó para eso.

Johnson, Malasia

Este silencio no proviene del miedo, sino que llega como un viento suave, soplándote en la cara.