La pasión por la unidad

T. Petelinšek / ©Taizé

En reuniendo a hermanos de orígenes eclesiales, culturales y geográficos muy diversos, la comunidad tiene la vocación de ser un signo de unidad en la Iglesia y en la familia humana. « Sé entre los hombres un signo de amor fraterno. (…) No tomes partido por el escándalo de la separación de los cristianos que confiesan amar al prójimo, pero permanecen divididos. Ten la pasión de la unidad del Cuerpo de Cristo. » (La Regla de Taizé)

Antes de su llegada a Taizé en 1940, el joven estudiante que iba a convertirse en hermano Rogier participó en la primera gran asamblea ecuménica de jóvenes que, en 1939, reunió en Ámsterdam a 1 500 delegados de 70 países. Desde los inicios de la comunidad, hermanos contribuyen al trabajo teológico ecuménico, especialmente en el « Grupo de las Dombes » a nivel francófono, y en « Fe y Constitución » a nivel internacional. En 1960, para apoyar la preparación del Concilio Vaticano II, un coloquio reunió en Taizé a obispos católicos y pastores protestantes.

A partir de los años 1960, des jóvenes de diversas origines confesionales se dirigen a Taizé cada vez con más frecuencia. Su presencia sostiene el compromiso ecuménico de la comunidad. De numerosos responsables de la Iglesia vienen a orar y a intercambiar con los hermanos y los jóvenes en visitas más o menos largas: el Papa Juan Pablo II en 1986, el patriarca ortodoxo Bartholomée de Constantinople en 2017, cuatro arzobispos anglicanos deCantorbéry, el conjunto de obispos luteranos de Suecia así como muchos pastores y obispos del mundo entero.

Las etapas del « Pèlerinage de la confianza » dirigido por los hermanos también manifiestan la pasión por la unidad. Las reuniones fuera de Taizé, especialmente las reuniones europeas al final de cada año, se organizan, en la medida de lo posible, con todos los cristianos de una ciudad o de una región. Las oraciones comunes y la hospitalidad dan un anticipo de lo que podrá ser la Iglesia una en su gran diversidad.

En vista del reciente sínodo sobre la synodalidad de la Iglesia católica, Taizé propuso y ayudó a preparar un « rassemblement du peuple de Dieu » en Roma. La vigilia de oración ecuménica « Together » reunió a 18 000 fieles en la plaza de San Pedro el 30 de septiembre de 2023, bendecidos juntos por el Papa Francisco y otros diecinueve responsables de la Iglesia de varias confesiones.