Comentarios bíblicos
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Dejar, seguir y recibir
Marcos 10, 28-31Las palabras de Pedro reflejan tanto la toma de conciencia de que él y los demás han abandonado todas las seguridades que tenían, como una pregunta implícita sobre lo que les depara el futuro. Cuando buscamos comprender nuestra vocación, Dios a menudo nos lleva por una especie de camino negativo, en el que descubrimos cada vez más lo que no es importante para nosotros. Dios obra en nosotros para desprender nuestros corazones de las cosas, a fin de que estén listos para apegarse a él.
Esto puede ser como entrar en un desierto, una experiencia muy incómoda. En ese vacío, Jesús hace una doble promesa a quienes han abandonado su seguridad por él. En primer lugar, disfrutarán de una riqueza de relaciones humanas que darán sentido a sus vidas. Y también habrá nuevos «campos»: lugares de actividad y trabajo que pueden ser muy diferentes de los campos que han abandonado, o que pueden ser los mismos, pero iluminados de una manera nueva.
En segundo lugar, lo que se les da les llevará por un camino que nunca se acaba; es un camino de vida sin fin. Por si pensamos que es fácil, Jesús añade la palabra «persecución» a la lista de cosas que podemos esperar. Desprenderse de los apegos provocará la incomprensión y la oposición de los demás.