Comentarios bíblicos
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Orar en lo secreto
Mateo 6, 5-6Hay pocos pasajes en los evangelios donde Jesús da consejos concretos y aplicables, casi hasta el punto en que la interpretación literal es necesaria. Cuando leemos "amad a vuestros enemigos", por ejemplo, se nos invita a interpretar esta palabra en nuestra vida, sabiendo que es un desafío de amor que solo es posible con la ayuda del mismo Dios. Pero cuando escuchamos "Cuando ores, entra en tu habitación", o en un lugar íntimo, es un ejemplo práctico que la mayoría de las personas pueden hacer en casa.
Frente a esta enseñanza sencilla y clara de Jesús, el aprendizaje que podemos sacar de este consejo evangélico en un primer momento, o la meditación más apropiada que podemos proponernos, se logrará al intentarlo: busquemos sin demora poner en práctica esta palabra de Jesús y encontremos un espacio de silencio en un lugar de intimidad. En segundo lugar, sigue siendo importante situar este texto en su contexto evangélico y ver su importancia para nuestros días.
Este pasaje se inscribe en una serie de enseñanzas de Jesús sobre la piedad judía y la novedad que viene a aportar. Esta novedad puede parecernos del pasado, ya que hemos oído varias veces relatos de Jesús. O bien, puede parecernos que no hay nada muy original en sus palabras, debido a la proliferación de técnicas de autocuidado y mindfulness que invitan a la búsqueda de la soledad, la autoaceptación y la meditación.
En su contexto, esta enseñanza no es un elogio de lo privado frente a lo público, sino una advertencia sobre el sentido de las prácticas religiosas. La piedad pública corre el riesgo de la hipocresía y, frente a esto, una piedad privada de comunicación directa con Dios libera de la mirada de los demás. La oración en secreto es liberadora para quien reconoce que no sabe orar y que puede entonces orar con la sencillez de un niño, sin preocuparse demasiado por la exactitud de las palabras.
Pero más que un consejo práctico, más que una práctica de autocuidado, y mucho más que una advertencia contra la hipocresía, este ejemplo propone como modelo de oración la relación filial del mismo Jesús. Es como si Jesús dijera: no oréis en público, pero sobre todo no oréis como si Dios estuviera lejano. La novedad del anuncio de Jesús y de esta enseñanza es que sabemos que somos amados antes de saber que somos escuchados, y que por lo tanto podemos ser escuchados.
El ejemplo de Jesús, que se retira a orar solo en muchos episodios del Evangelio, es la señal de que él mismo buscaba una intimidad única con Dios, un contacto personal. Con este pasaje del Evangelio, Jesús sigue ofreciendo una comunión con Dios a todas y a todos, sin excepción.