Octubre 2025
Dar, orar, ayunar
Jesús dijo, “Cuando das a los necesitados, no lo anuncies con trompetas, como lo hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por otros. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa en plenitud. Pero cuando das a los necesitados, no dejes que tu mano izquierda sepa lo que hace tu mano derecha, para que tu donación sea en secreto. Entonces tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará.”
Y cuando oren, no sean como los hipócritas, porque aman orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles para ser vistos por otros. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa en plenitud. Pero cuando oren, vayan a su habitación, cierren la puerta y oren a su Padre, que está en lo secreto. Entonces vuestro Padre, que ve lo que se hace en secreto, os recompensará.”
(…) “Cuando ayunen, no se vean sombríos como los hipócritas, porque se empequeñece su rostro para que otros vean que están ayunando. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa en plenitud. Pero cuando ayunen, ungid vuestra cabeza con aceite y lavad vuestro rostro, para que no parezca a los demás que estáis ayunando, sino a vuestro Padre, que está en lo secreto; y vuestro Padre, que ve lo que se hace en secreto, os recompensará.”