Comentarios bíblicos
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Agosto de 2025

Vivir en paz

1 Tesalonicenses 5, 13b-23a
Mantened la paz entre vosotros. Os exhortamos, hermanos, a que amonestéis a los indisciplinados, animéis a los apocados, sostengáis a los débiles y seáis pacientes con todos. Mirad que nadie devuelva a otro mal por mal; esmeraos siempre en haceros el bien unos a otros y a todos. Estad siempre alegres. Sed constantes en orar. Dad gracias en toda ocasión: esta es la voluntad de Dios en Cristo Jesús respecto de vosotros. No apaguéis el espíritu, no despreciéis las profecías. Examinadlo todo; quedaos con lo bueno. Guardaos de toda clase de mal. Que el mismo Dios de la paz os santifique totalmente.

Hoy nuestras iglesias están divididas. A veces, considerarnos hermanos y hermanas en Cristo no es fácil. Podemos caer tan fácilmente en mecanismos de autodefensa. Así que dejamos de escuchar, para intentar protegernos a nosotros mismos o nuestro punto de vista.

Vivid en paz, dice Pablo. Pero no es una paz cualquiera. No es la paz de los fuertes que impondrían la injusticia a los débiles, porque Pablo especifica: manteneos alejados de toda clase de mal.

No es una paz en la que todas las posiciones son iguales, pues nos llama a discernir el valor de todas las cosas. Discernirlo todo no significa aceptarlo todo, sino al menos escucharlo todo. Por ejemplo, intentar comprender el sufrimiento que puede esconderse en el grito de los que no están de acuerdo con nosotros, aunque ese grito pueda ser hiriente.

Por tanto, tampoco es una paz de indiferencia: Pablo llama a ponerse en guardia, a animarse y apoyarse mutuamente... No escribe a individuos separados, sino a una comunidad. No en vano los llama hermanos y hermanas. Nadie devuelve mal por mal. Cuando otra persona nos hace daño, podemos caer en la tentación de responder a la amenaza con la amenaza, al egoísmo con el egoísmo, o a la falta de escucha con la falta de escucha...

Esta trampa es más fácil de evitar cuando estamos juntos. Ya es más fácil ser paciente cuando somos varios, es una de las lecciones de la vida en común entre hermanos y hermanas, y puede que tú también lo hayas experimentado ya esta semana.

Pero esta paciencia se basa también en la alegría compartida. Recordar que estar juntos es una alegría puede ayudarnos a resistir la ira. Independientemente del error que haya cometido, mi hermano o hermana es ante todo mi hermano o hermana en Cristo, y no debemos cegarnos ante lo que hay de hermoso y precioso en este vínculo.

Es este vínculo el que se revela cuando rezamos juntos en esta Iglesia de la Reconciliación. Somos diferentes, y algunas de nuestras diferencias pueden ser lugares de tensión, incluso de sufrimiento. Sin embargo, conseguimos dar gracias juntos al Dios de la paz, al Dios que nos reúne.

This meditation was first given to the participants in the 2024 18-35s Week in Taizé, August 2024

01
¿Cuán importante es para ti la paz entre los cristianos?
02
¿Qué te ayuda a tener paciencia con los que crees que se han equivocado, que han errado?
03
¿Cómo podemos ayudarnos mutuamente en este camino?

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